Cultura e historia
Con un burro como medio de transporte y dos alganas o macutos, doña María Eugenia González se convirtió en la última marchante de Puerto Plata.
Por : Luciano Vásquez.
Con un burro como medio de transporte y dos alganas o macutos, doña María Eugenia González se convirtió en la última marchante de Puerto Plata.
Hoy, Puerto Plata pierde un ícono, una leyenda. Hubo un tiempo en que se les llamó «las marchantas» a un grupo de mujeres que venían desde los campos a vender lo que cosechaban: plátano, yuca, aguacate, frutas, ensaladas y todo lo que un hogar consumía. Con el desarrollo de la humanidad, las marchantas fueron desapareciendo. Sin embargo, esta mujer, nacida el 22 de marzo de 1933, siguió viniendo del campo a la ciudad. María Eugenia González, en su burro, continuó vendiendo en las calles del pueblo o ciudad, manteniendo viva una tradición que poco a poco se fue desvaneciendo.
Su nombre es María Eugenia González, y con ella se va una parte esencial de la historia de Puerto Plata.