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La Casa Blanca niega violar orden judicial en deportación de venezolanos a El Salvador
La Casa Blanca niega violar orden judicial en deportación de venezolanos a El Salvador
Por : La Redacción
La administración del presidente Donald Trump negó este domingo haber incumplido una orden judicial al deportar a cientos de migrantes venezolanos a una prisión en El Salvador. La Casa Blanca argumentó que el presidente tiene amplios poderes para expulsarlos bajo una ley del siglo XVIII concebida para tiempos de guerra.
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, declaró en un comunicado que los tribunales federales “no tienen jurisdicción” sobre la gestión de los asuntos exteriores del presidente ni sobre su facultad de expulsar a “enemigos extranjeros”.
“Un solo juez de una sola ciudad no puede dirigir los movimientos de un portaaviones lleno de terroristas extranjeros que fueron expulsados físicamente de suelo estadounidense”, afirmó Leavitt. No obstante, no quedó claro por qué mencionó un portaaviones, ya que las deportaciones se realizaron en aviones comerciales.
El viernes, Trump firmó una orden ejecutiva invocando la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para detener y deportar a presuntos miembros de la pandilla Tren de Aragua sin los procedimientos legales habituales en casos de inmigración. Dicha ley ha sido utilizada en solo tres ocasiones en la historia de Estados Unidos: durante la Guerra de 1812 y ambas Guerras Mundiales.
El sábado, el juez James Boasberg, del Tribunal Federal de Distrito de Washington, emitió una orden de restricción temporal para frenar las deportaciones bajo esta medida. En respuesta a una solicitud de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), Boasberg ordenó que cualquier vuelo que hubiera salido con inmigrantes venezolanos regresara a Estados Unidos.
“No se puede permitir que esta acción continúe sin una revisión judicial adecuada”, enfatizó el juez.
Sin embargo, la administración Trump insistió en que, en el momento en que la orden judicial fue emitida, los migrantes ya habían sido expulsados del territorio estadounidense. Funcionarios no confirmaron si los aviones pudieron haber regresado, tal como ordenó el juez.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, compartió un video en redes sociales donde se observa a los migrantes esposados desembarcando de un avión y siendo trasladados a prisión. También se ve a funcionarios rapando la cabeza de los detenidos.
Según fuentes oficiales, Estados Unidos habría pagado a El Salvador unos 6 millones de dólares como parte del acuerdo para recibir a los deportados, aunque la administración Trump sostiene que no se trata de un intercambio de prisioneros, sino de una estrategia para reforzar el combate contra el crimen organizado transnacional.
El horario de los vuelos a El Salvador ha generado dudas sobre si el gobierno de Trump ignoró la orden del juez, ya que Boasberg emitió su fallo a las 7:00 p.m. en Washington, mientras que el video publicado desde El Salvador muestra la llegada de los deportados durante la noche.
El gobierno de Trump apeló la decisión judicial, argumentando que las agencias de Estado y Seguridad Nacional fueron notificadas de la orden de Boasberg a las 7:26 p.m. del sábado, pero que los venezolanos ya habían sido expulsados antes de ese momento.
En redes sociales, Bukele reaccionó a la orden judicial con un mensaje que decía: “Ups… demasiado tarde”, lo que fue replicado más tarde por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Por su parte, la fiscal general Pam Bondi criticó al juez Boasberg, acusándolo de “favorecer a los terroristas sobre la seguridad de los estadounidenses” y de ignorar la autoridad presidencial en materia de seguridad nacional.
Este episodio marca el inicio de una serie de disputas legales sobre el uso de la Ley de Enemigos Extranjeros en el contexto de la política migratoria de Trump.