Cultura e historia
Los documentos desclasificados sobre el asesinato de JFK revelan detalles sobre la CIA y la vigilancia a Oswald
Los documentos desclasificados sobre el asesinato de JFK revelan detalles sobre la CIA y la vigilancia a Oswald
Por : La Redacción
El reciente acceso a 64,000 páginas de documentos desclasificados sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy ha avivado el interés en el caso, aunque hasta ahora no ha surgido ninguna revelación que contradiga la teoría oficial de que un solo tirador, Lee Harvey Oswald, cometió el magnicidio el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas.
Los registros, publicados sin censura, ofrecen detalles sobre las operaciones de inteligencia de la CIA en la Guerra Fría, particularmente en su lucha contra el comunismo, y arrojan nueva luz sobre los movimientos de Oswald antes del asesinato, incluido su paso por Ciudad de México.
Un análisis complejo y disperso
Según historiadores y periodistas que han examinado los documentos, estos no fueron organizados de manera estructurada. “Abrir cada archivo es como revisar una caja de documentos desordenados y sin conexión aparente”, reportó The New York Times. Algunos registros contienen apenas una página con información básica, mientras que otros superan las 1,000 páginas e incluyen notas manuscritas, cables diplomáticos e imágenes, aunque algunos son ilegibles.
El escritor Philip Shenon, autor de Un acto cruel e impactante: La historia secreta del asesinato de Kennedy, afirmó a The Washington Post que, aunque la información es extensa y requiere un análisis detallado, no ha encontrado nada que altere la narrativa histórica. “Siempre es posible que haya una sorpresa, pero hasta ahora, a primera vista, nada aquí reescribe la verdad esencial de lo que sucedió ese día”, comentó.
Un vistazo al contexto geopolítico de la época
Aunque los documentos no contienen revelaciones explosivas, sí reflejan el ambiente de tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética tras la Crisis de los Misiles en 1962. También confirman que la inteligencia estadounidense investigó exhaustivamente los vínculos de Oswald con la URSS y rastreó sus actividades en los meses previos al atentado.
Algunos archivos mencionan agentes estadounidenses que espiaron a Fidel Castro, contactos soviéticos que brindaron información sobre Oswald a académicos en el extranjero y detalles sobre la vigilancia que la CIA mantenía sobre el sospechoso.
El proceso de desclasificación y la controversia
El acceso a estos documentos es el resultado de un largo proceso legal. En 1992, tras el estreno de la película JFK de Oliver Stone, el Congreso aprobó una ley que exigía la recopilación y publicación de todos los registros relacionados con el asesinato. Sin embargo, miles de documentos fueron retenidos o censurados por motivos de seguridad nacional.
En 2017, el expresidente Donald Trump ordenó su publicación total, cumpliendo con el plazo de 25 años estipulado por la ley. No obstante, algunos registros permanecieron reservados. En 2022, la administración de Joe Biden liberó más de 13,000 documentos adicionales, aunque aún se mantiene en secreto un 2% del total.
Entre los documentos aún no revelados se cree que hay información sobre la estancia de Oswald en Ciudad de México antes del asesinato, así como registros sobre el agente de la CIA George Joannides, quien dirigió un programa encubierto relacionado con Cuba y tuvo contacto con Oswald meses antes del magnicidio.
En un memorando, Biden justificó la retención de ciertos documentos argumentando que su divulgación podría causar “un daño identificable a la defensa militar, las operaciones de inteligencia o la política exterior”. Sin embargo, historiadores y expertos han cuestionado esa decisión.
“Han pasado más de 60 años desde el asesinato de Kennedy y no hay justificación para seguir ocultando información”, declaró el juez John Tunheim, expresidente de la Junta de Revisión de Registros de Asesinatos.
A pesar de las recientes publicaciones, el debate sobre el caso Kennedy y el acceso completo a los documentos sigue abierto, alimentando el interés de investigadores y teóricos de la conspiración en uno de los episodios más enigmáticos de la historia de Estados Unidos.







