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Puerto Plata exige renovación política: “No se construye liderazgo desde el soborno ni la amenaza”
Puerto Plata exige renovación política: “No se construye liderazgo desde el soborno ni la amenaza”
Todo en la vida tiene su ciclo. Nada, absolutamente nada, es para siempre. Lo dice la sabiduría popular y lo canta Héctor Lavoe: “todo tiene su final, nada dura para siempre”. En Puerto Plata, ese final se manifiesta con claridad. Un modelo de gerencia política agotado, que ya no representa ni al partido, y mucho menos a la sociedad, se resiste a ser relevado. Montado sobre un “liderazgo” obsoleto, no aporta, no inspira, solo estorba.
Durante años, este partido ha sido manejado como una propiedad privada, desde escritorios solitarios y pasillos oscuros, con decisiones marcadas por el miedo y el autoritarismo. Pero ese tiempo pasó. Hoy, tanto el país como esta provincia exigen una nueva forma de hacer política. Las nuevas generaciones no creen en caudillos, no obedecen al miedo, ni aplauden al que grita más fuerte, sino al que razona con altura.
En un mundo donde el liderazgo se ejerce de forma colaborativa, ética y digital, no hay espacio para los políticos de la caverna. Pretender dirigir una organización moderna con métodos autoritarios y manipulaciones de pasillo es una contradicción inadmisible. Como advirtió José Martí: “los pueblos se cansan de ser conducidos por hombres que no caminan con ellos”.
Este partido fue concebido con una visión progresista, democrática y transformadora, diseñada para enfrentar los retos del presente y el futuro. Intentar liderarlo como si fuera una pulpería es traicionar esa visión. No se puede representar dignamente a una organización que aspira a gobernar en 2028 mientras se bloquea su institucionalidad interna o se repiten frases como: “yo soy el que nombra”. ¿Nombrar a quién, y dónde? Eso no es poder. Es el reflejo de una decadencia que ya no se puede ocultar.
El liderazgo no se construye desde el soborno ni desde la amenaza. Se construye desde la integridad, el ejemplo, la coherencia, el respeto. Y eso ya no puede ofrecerlo quien ha perdido toda conexión con el momento histórico que vivimos. Puerto Plata es una sociedad crítica, despierta, que valora el mérito, exige dignidad y reclama ética. No quiere seudo faraones ni caciques anémicos. Quiere políticos comprometidos con su gente, con las problemáticas reales, y dispuestos a luchar por soluciones sostenibles.
Es evidente que hay nerviosismo. Se nota en las redes, en los discursos agresivos, en las respuestas defensivas. Pero también es un síntoma de algo más profundo: lo que se percibe, a veces, no es saludable. Es momento de calma, sensatez y madurez política. Porque todo liderazgo que no evoluciona, se extingue.
Ya no es posible seguir conduciendo un proyecto político desde el ego, la improvisación o el chantaje. El partido está a las puertas de una nueva etapa: institucional, transparente, colectiva, participativa y profundamente comprometida con la militancia y el pueblo.
A quienes aún se aferran al poder desde las sombras, les recordamos una verdad sencilla, pero contundente: en política, como en la vida, “todo tiene su final, nada dura para siempre… tenemos que recordar que no existe eternidad”. ♫
¡Con la Fuerza del Pueblo venceremos!
Corriente Institucionalista F.P.